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Beneficios del yoga en la tercera edad

Una cuidadora de ancianos que comparte muchas horas al lado de una persona mayor sabe qué tipo de prácticas pueden ayudar a estas personas para conseguir una mayor calidad de vida y, sin duda, el ejercicio físico es una de ellas. En nuestro servicio doméstico, la cuidadora de ancianos procura ayudar al paciente en todo lo posible en cuanto a tareas domésticas, pero también en recomendar buenos hábitos, fomentar la autonomía de la persona, acompañarla y todos aquellos aspectos que pueden beneficiar, y mucho, en la calidad de vida de esa persona.

Hoy queremos hablarte del yoga y de los beneficios físicos, mentales y emocionales que puede proporcionar a las personas de la tercera edad, para que consigan vivir el envejecimiento de la mejor manera posible y sintiéndose en harmonía y paz con su cuerpo y con su mente, siempre adaptando los ejercicios a sus capacidades físicas.

Se ha demostrado científicamente que el yoga puede mitigar muchos problemas que aparecen durante el envejecimiento como la artritis, el insomnio, las enfermedades cardiovasculares, problemas de salud mental, la ansiedad, la depresión…

Beneficios físicos

  • Ayuda a aumentar la flexibilidad y eso es imprescindible para las personas mayores, las cuales van perdiendo cada vez más movilidad y flexibilidad y si no se mueven cada día, su musculatura se va atrofiando. El yoga consigue aumentar la flexibilidad de las articulaciones gracias a efectivos ejercicios de estiramientos.
  • Mejora el equilibrio; Las personas de la tercera edad que practican yoga tienen mejor equilibrio que las que no lo practican y esto se traduce en una mejor salud, ya que es menos probable que sufra caídas y que se fracture algún hueso.
  • Mantiene la masa muscular; El hacer este tipo de deportes permite mantener la forma y la masa del músculo, el cual necesita de este refuerzo para no quedar flácido y perder masa.
  • Mejora el funcionamiento del sistema respiratorio, porque enseña a respirar correctamente y de forma más consciente, permitiendo una mayor relajación, alivia algunas enfermedades respiratorias y crea un proceso de oxigenación más positivo y saludable.
  • Se obtiene una mejor corrección postural que permite mejorar el bienestar de la persona.

Beneficios psíquicos y emocionales

  • La práctica regular de yoga permite mejorar la memoria en las personas mayores y minimiza los problemas cognitivos y emocionales.
  • Mejora el estado de ánimo, tan importante en la tercera edad, gracias al aumento de la serotonina.
  • Reduce el estrés, gracias a los estiramientos, las respiraciones y la relajación corporal y mental.
  • Mejora la calidad del sueño, ya que la producción de la serotonina también sirve para aumentar la melatonina.
  • También ayuda a concentrarse y relajarse con más facilidad, porque el cuerpo y la mente están en harmonía.

Si además de hacer yoga quieres contar con la ayuda profesional en casa de una cuidadora de ancianos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Podremos elegir la mejor cuidadora de ancianos para hacer de tu envejecimiento una nueva y positiva etapa de tu vida.

La importancia del pensamiento positivo

Hay muchos factores que influyen en la manera en la que vivimos nuestra propia vejez y uno de ellos es el pensamiento positivo. La actitud que adoptamos ante la vida repercute directamente en nuestro estado de ánimo y también en nuestra salud, por eso es más que recomendable ver el lado bueno de las cosas.

El pensamiento positivo nos permitirá vivir una vejez feliz y tranquila, disfrutando de las pequeñas cosas que nos rodean y a estar bien con nosotros mismos. Las pequeñas cosas que nos hacen felices son las más importantes, tales como salir a caminar y tomar el aire, meditar, charlar con amigos, preparar un plato que nos guste, etc. Tengamos la edad que tengamos no debemos olvidarnos de nosotros mismos y de nuestra propia felicidad y, por eso, hoy queremos hablar de la importancia de tener pensamiento positivos en la vejez, para conseguir una mente más sana y proactiva.

Un estudio publicado en la revista Plos One afirma que las personas mayores con riesgo genético de padecer demencia que tienen una visión positiva de la vida y de su envejecimiento, cuentan con un 50% menos de riesgo de sufrir una demencia que las personas que tienen pensamientos negativos.

El acompañamiento. Un factor clave

Para conseguir motivación y apoyo es importante contar con ayuda, ya sea de familiares o de una cuidadora de ancianos de una empresa especializada en el cuidado asistencial de personas de la tercera edad. La cuestión es luchar contra la soledad y disfrutar de una compañía agradable siempre que podamos, esto evitará caer en la tristeza o la depresión y nos ayudará a tener una vida más activa llena de refuerzos positivos.

Estar acompañados de una cuidadora de ancianos  tiene muchas ventajas, nos permitirá obtener la ayuda necesaria para llevar un día a día más confortable y más fácil, porque puede ayudarnos a hacer todo aquello que nos cuesta más, acompañarnos a hacer gestiones, ir al médico, pasear, etc. También representa una ayuda en las tareas del hogar, en las rutinas de aseo e higiene personal, para recordarnos tomar la medicación o para poder hablar de una forma empática y humana con alguien que entienda nuestra situación perfectamente.

Mirar el envejecimiento de manera positiva permite vivir con total plenitud, porque refuerza la autoestima, la autoconfianza, las relaciones y la salud. Si afrontamos la vejez con esta actitud y podemos contar con la ayuda de una cuidadora de ancianos, podremos avanzar ante los nuevos retos que se nos presenten en esta etapa sin miedo y con fuerza.

En HPS puedes encontrar la ayuda que necesitas, porque gracias a nuestra experiencia en el cuidado y el bienestar de las personas mayores podemos ofrecerte un servicio especializado y de gran calidad. Contamos con un equipo profesional de cuidadoras de ancianos que podrán acompañarte y ayudarte en todo lo que necesites en tu día a día.