La resiliencia alarga nuestra esperanza de vida

La resiliencia es la capacidad que tenemos para adaptarnos positivamente a situaciones adversas, una cualidad magnífica que todos deberíamos poner en práctica, porque ayuda a ver siempre el vaso medio lleno.

Hoy hablamos de resiliencia en la tercera edad porque es un elemento clave para vivir una vejez de calidad, positiva y con el mayor bienestar posible, además de alargar la esperanza de vida de las personas, ya que les permite vivir este proceso con plenitud, ilusión, positivismo y esperanza.

Como especialistas en servicio doméstico en Sabadell sabemos perfectamente que el envejecimiento acostumbra a asociarse a situaciones de tristeza, pérdidas, deterioro físico y mental, limitación económica y de autonomía, jubilación, abandono, etc. Pero todo puede cambiar dependiendo de la perspectiva con la que contemplamos nuestra vida y cómo nos enfrentamos ante las situaciones adversas que se nos presentan, sean las que sean.

¿Por qué es tan importante en la vejez?

La vejez es una etapa única a la que hemos logrado llegar llenos de experiencias, de conocimiento, de madurez y actitudes, que nos han enseñado muchas cosas bonitas y nos han hecho aprender de los errores.  Y esto se traduce en armas muy útiles y en habilidades resolutivas, para poder gestionar todo tipo de situaciones de cotidianeidad y de problemas.

En nuestro servicio doméstico en Sabadell hacemos mucho hincapié en el positivismo, en el envejecimiento activo y en la resiliencia durante la vejez, porque sabemos los buenos resultados que aporta a las personas mayores, como por ejemplo mejorar su estado de ánimo, su salud física y mental, su autonomía, su esperanza de vida e incluso reduce las probabilidades de enfermar. Con nuestro servicio doméstico en Sabadell también aportamos otros elementos importantes para mejorar su bienestar, como es el acompañamiento o la empatía.

A través de la resiliencia, las personas mayores son más capaces de mantener su identidad, de autocuidarse, de quererse, de auto realizarse y la suma de toda una serie de actitudes positivas, que le permitirán disfrutar de una mayor calidad de vida. Y entre todos los beneficios que la resiliencia aporta a nuestra salud destacan dos, por encima del resto:La neuroplasticidad y el buen sistema inmunológico, que son dos aspectos súper importantes por los que vale mucho la pena ponerla en práctica.

La neuroplasticiadad se encarga de reducir los efectos de las alteraciones en el sistema nervioso, que se producen por influencias internas o externas. Seguir programas de mantenimiento y reforzar la memoria pueden ayudar mucho.

El sistema inmunológico también se ve reforzado, porque depende del sistema nervioso y el hecho de tener pensamientos y emociones positivas influye, para reducir la posibilidad de padecer enfermedades además de facilitar, considerablemente, la recuperación de las mismas. Y, en consecuencia, se favorece la longevidad y se retrasa el envejecimiento biológico.

Gracias a la actitud de las personas mayores y al trabajo de profesionales en el servicio doméstico en Sabadell, como hacemos en HPS, se consigue un mayor bienestar para todos nuestros mayores.