Formas naturales de disfrutar de un sueño reparador en la tercera edad

Como especialistas en el cuidado de personas mayores, podemos asegurarte que la calidad del sueño puede disminuir cuando llegamos a la tercera edad, ya que en muchos casos se produce un déficit de melatonina, la sustancia encargada de regularizar los ciclos de sueño y de vigilia. Cuando el cuerpo presenta una falta de esta sustancia, no descansamos bien y se produce un cansancio excesivo y otros problemas como el sueño diurno, el cansancio, la fatiga o la falta de concentración.

Pautas y rutinas

Existen diversos hábitos saludables y remedios naturales para aumentar la calidad del sueño y como expertos en el cuidado de personas mayores queremos decirte cuáles son:

  • Incluir en la cena alimentos ricos en melatonina como las nueces (de 4 a 6 al día), plátano, cerezas, arroz integral, avena o maíz dulce.
  • Otra gran ayuda es la no exposición a cualquier tipo de pantalla con luz intensa unas dos horas antes de ir a dormir, ya que puede activar la mente y hacer que aún cueste más conciliar el sueño
  • Adoptar hábitos relajantes antes de ir a dormir, para ir avisando al cuerpo y a la mente de que se acerca el momento de descansar. (hacer una infusión o leche caliente antes de ir a dormir, ducharnos o bañarnos, meditar, poner música relajante, leer…
  • En el cuidado de personas mayores hemos podido ver la importancia de preparar correctamente el dormitorio, para que sea una estancia que invite al descanso. Es necesaria una buena ventilación, que sea una habitación que pueda quedarse en absoluta oscuridad, que no hayan elementos que activen demasiado la mente, que esté pintada con colores neutros o suaves, que invite a quedarse y a descansar con la máxima paz posible.
  • Tener una iluminación que pueda regularse, para encontrar el equilibrio perfecto según nuestras necesidades. Una bombilla que emita una luz muy potente durante la noche no ayuda a ir relajando la vista. Es mejor optar por opciones más tenues para el comedor o el dormitorio o bien aquellas que puedan ir regulando la intensidad.
  • Como especialistas en el cuidado de personas mayores, sabemos que instaurar rutinas y horarios también es una de las claves para obtener un mejor descanso, ya que el cuerpo sabe qué viene a continuación y nuestra mente y nuestro cuerpo se prepara para recibir el descanso. Si cada día nos despertamos o nos vamos a dormir a una hora, nos desestabilizamos y el cuerpo no encuentra tan fácilmente el equilibrio.

Con estas técnicas conseguirás que tus mayores puedan tener una mayor calidad de vida, ya que disfrutarán de un descanso reparador, que les permita recuperar fuerzas y sentir una mayor recuperación física y mental cuando se levanten. Si necesitas un servicio especializado en el cuidado de personas mayores, no dudes en llamarnos.