¿Cómo debemos levantar a una persona mayor cuando sufre una caída?

Las caídas son frecuentes en personas de la tercera edad, porque los músculos y las articulaciones están más débiles, hay menos autonomía y control del propio cuerpo y las consecuencias suelen ser más traumáticas, que durante la juventud.

Por eso hoy, como especialistas en el servicio doméstico, vamos a explicar la mejor forma de ayudar a las personas mayores en estos casos, para evitar que ni la persona que ayuda a levantarse ni la persona que se cae sufra lesiones.

Pautas a seguir

En primer lugar es importante mantener la calma, para que ambas partes estén tranquilas y se actúe de forma racional y efectiva. Hablar de forma lenta y cariñosa a la persona mayor, para que se relaje y ayudarle a mantener una respiración profunda y lenta, que le ayude a calmarse y a reducir el posible dolor.

El siguiente paso es examinar al enfermo y confirmar que no ha sufrido ninguna lesión importante, como puede ser una fractura o un hueso roto. Es importante hacer esta observación sin moverse y llamar a emergencias, para que sean los servicios sanitarios los que se ocupen de hacer esta movilización.

Si ves que el anciano no presenta ninguna herida o daño realmente visible, puedes ayudarle a levantarse lentamente y de forma segura. Una técnica para poder levantarlo es usando dos sillas resistentes y colocar una de ellas cerca de la cabeza de la persona y otra al  lado de los pies. Para ello, es necesario que el paciente tenga algún tipo de movilidad, ya que tu labor consistirá en guiarlo y mantenerlo seguro pero no en cargar con todo su peso.  Lo mejor es colocar una manta o una toalla para que pueda, poco a poco, colocar encima sus rodillas apoyándose con las manos y, con la ayuda del movimiento de la silla que está más cerca de su cabeza, puedes ayudarle a colocar bien las manos para incorporarse. Después mueve la segunda silla y colócala detrás de la persona y pídele que use sus brazos y piernas, con cuidado, para ir levantándose lentamente e intentar sentarse en la silla. Si necesita ayuda puedes usar tus brazos, pero siempre manteniendo la espalda recta y asegurándote de que la persona no está en peso muerto, sino que también está realizando un esfuerzo.

Cuando el anciano está incorporado es necesario que beba agua y que no pierda calor en el cuerpo, además de consultar con un médico para que realice un diagnóstico completo. Como especialistas en el servicio doméstico sabemos que es importante que se realice un diagnóstico completo, para determinar si existe alguna dolencia o fractura causada por dicha caída, que puede no apreciarse a simple vista.

El hecho de contar con la ayuda profesional de un servicio doméstico te permitirá llevar esta situación con mucha más serenidad. Además, la empleada del hogar que realiza el servicio doméstico puede ayudarte a llevar a cabo este proceso, llamar a emergencias o lo que necesites.