¿Cómo debe ser un cuidador de personas mayores?

Un cuidador de personas mayores debe ser alguien especial, alguien que sea realmente consciente de las necesidades especiales que pueden necesitar las personas de la tercera edad.

Un cuidador de personas mayores debe saber que además de ayudar a estas personas a tareas físicas o de movilidad, es igual o más importante prestar atención al acompañamiento, al trato empático y humano y a sentirse autónomo.

10 reglas básicas

  • Es una profesion vocacional, sin duda, ya que debes contar con una serie de cualidades innatas para relacionarte con los demás, atenderles de forma empática, tener paciencia, etc.
  • Ser una persona empática, para saber ponerse en el lugar de la persona mayor a la que estamos atendiendo, tratándola con normalidad y respeto. Sabiendo que se encuentra en una situación más frágil o delicada. Es imprescindible mostrar el lado más humano poniendo la atención en la situación de vulnerabilidad que está viviendo, pero rompiendo la distancia para conseguir un trato cercano y familiar.
  • Ser una persona servicial y resiliente, estando disponibles cuando la persona mayor lo necesite, sean cuidado físicos o necesidades de escucha o conversación. Es muy importante ser generoso y estar siempre con una actitud positiva.
  • Ser paciente; La paciencia es imprescindible en estos casos, para no volvernos demasiado exigentes y entender la situación de cada persona. Junto con la tolerancia y la comprensión, la paciencia es una de las cualidades más importantes para resolver con eficacia cualquier tipo de conflicto que pueda ocasionarse.
  • Tener inteligencia emocional: Si el cuidador es psicológicamente estable y sabe gestionar las emociones, podrá ser un gran cuidador porque sabrá mantener la calma en cualquier situación y eso siempre es positivo para ambas partes, para afrontar cualquier situación con la mayor entereza posible.
  • Saber comunicarse. El cuidador de personas mayores tiene que saber comunicarse con el anciano, sabiendo cómo dirigirse a él y escuchándole activamente. La comunicación y la observación de las personas de la tercera edad nos pueden ayudar a identificar síntomas de algunas patologías como puede ser la depresión, la demencia, etc.
  • Buen estado físico; Si el cuidado tienen un buen fondo físico hará ciertas tareas con mayor destreza y la persona mayor también se sentirá más segura.
  • Transmitir energía positiva; Ser positivo y generar buen humor es igual o más importante que ayudarle en sus tareas diarias. Le permitirás ser más feliz y sentirse más vivo
  • Fomentar el envejecimiento activo. Si el cuidador promueve la autonomía del anciano, el movimiento y le anima a hacer manualidades o practicar aficiones que le gustan, salir a caminar o a tomar el sol, la persona mejorará su bienestar y su calidad de vida.
  • Ser flexible. Es posible que las necesidades especiales de la persona vayan cambiando y necesitará que el cuidador se vaya adaptando a las nuevas situaciones.

Si te interesa encontrar un cuidador de personas mayores capacitado con todas estas cualidades no dudes en llamarnos, en HPS llevamos muchos años dedicándonos al cuidado asistencial de personas de la tercera edad.